Dogs & kids

30 - Mayo - 2007

Pues no, no va a ser el mítico discurso ñoño sobre lo moniiiisimos que son los perros y los niños, sino sobre las similitudes entre ambos.

Para empezar tengo que aclarar que en mi casa se trata igual a los niños que a los perros (según observaciones de Tita basadas en hechos reales), quizás eso explique que yo vea tantas similitudes.

Comencemos:

Hecho número 1: cuando llegas casa, los seres que te saltan encima en primer lugar para recibirte son los perros y los niños (cada uno con la limitaciones físicas propias de su especie..) y desde luego, son en los que el entusiasmo por verte parece más verídico.

Hecho número 2: cuando tú los saludas, no hablas un lenguaje normal!!Reconozcámoslo, todos ponemos una entonación extraña (una mezcla entre infantiloide y ñoña, diría yo), al menos aunque sólo sea por un breve período de tiempo.

Hecho número 3: lenguaje gestual. Si, esos extraños movimientos que realizamos cuando”jugamos” con ellos, supuestamente para que ellos se diviertan… (la típica excusa de: pobriño, lleva todo el día con ganas de jugar y sin nadie que le haga caso…) Si vamos!que no cuela!!en realidad nos apetece hacer el subnormal un rato con alguien que, o bien no se vaya a reir de ti (porque es un perro), o bien que le parezcas un adulto guay porque eres mogollón de divertido!

Hecho número 4: estas dos especies y sus necesidades fisiológicas. Si los perros marcan territorio, que coño marcan los niños?!!?! se supone que eres su preferid@ si las realizan cuando los tienen en colo?!?!? o todo lo contrario?!?! y cuando empiezan a ir al W.C….si tu eres el elegid@ para ir a ayudarles…en lo necesario…eres el preferido!! si hombre, eso te hacen creer como venganza por haberles hecho creer al llegar a casa que te alegras de verles, en vez de reconocerles que en realidad lo que tenías eran ganas de hacer el subnormal!!

Hecho número 5: su dialéctica. Si, los perros no hablan (lo se, gracias), pero, cuando un cachorro empieza a emitir sonidos sean cuales sean (gruñiditos, mini ladridos…) tooodos nos parecen adorables, y lo mismo pasa con los niños…es más, incluso llegamos al punto de estupidez de imitarlos…en fin…

Hecho número 6: sus “babitas”. Si, si, hay gente muy escrupulosa por el mundo, pero, cuando se les acerca un niño o un perro, en esa etapa en la que se dedican a explorar el mundo con su boca…que? quién les hace ascos?!?! no hay cojones! más que nada porque, aunque haya gente a la que no les guste, a ver quien osa a apartarse! todos somos conscientes de que el dueño/padres te pueden echar una mirada expresando una mezcla de asco y de “que desalmad@!! a que clase de persona no le gustan los cachorros y los niños?!?!” que puede llegar a acojonar muuuucho.

Bueno, supongo que se me escapan muchas similitudes entre estos entes y el trato que les damos… el caso es, en mi familia no somos tan raros, no!??! (al menos no por esto….)

Sputnik

Sputnik

(gato tratado como un perro—> gato tratado como un niño)

Fotografía cortesía de Tita… (aunque ella no lo sepa)