Es obvio que unos nos formamos una idea de los otros basándonos en la parte que conocemos de ellos (más o menos extensa, más o menos cierta), si vale, todos lo hacemos, pero siempre resulta curioso lo que pueden llegar a pensar de tí las personas según los ámbitos en los que te conozcan…
Cierto es, también, que todos usamos esta baza para diversos fines: protegernos ante daños externos, ocultar partes de nuestra personalidad, dar la impresión necesaria para conseguir un fin, limitar el acceso de las personas a ciertas parcelas de nuestra vida… El caso es que, al final, sólo se puede considerar que nos conocen unas pocas personas, que, en mi caso, yo no las consideraría privilegiadas, porque con lo mucho que hablo… su esfuerzo les llevó (sudor y lágrimas) y dudo yo que les sirva de mucho conocerme… (salvo si quieren hacer psicología, que llevan caso clínico para rato).
Todo esto no es nada nuevo, o por lo menos a mí me pasa bastante a menudo, de repente me sueltan calificativos sobre mí los cuales jamás habría pensado y que muchas veces es algo que nunca me consideré ser (cosas buenas y malas, eh?!?! que aquí hay de todo como en botica!!), y no creo que sea presisamente porque sea una persona que se analice poco, aunque a lo mejor lo hago mal y soy la reina del autoengaño… quizás sea porque cambié y no fui consciente… no lo sé… (veis??! ya me estoy rallando!!). El caso es que la parte buena de todo esto es que me puedo llegar a sorprender y a veces estar a punto de una muerte causada por un ataque de risa con las cosas que me dicen.
Ahí va la anécdota: en una de estas venas extremistas que me caracterizan decidí dejar de beber (alcohol, eh?! que lo de la coca-cola es asunto a parte y lo del agua dicen que es sano…) y pase a dedicarme a beber dos claras de limón (no vaya a ser que fueran cañas que ya sería un exceso) y aguas (como me dijo Rober: una agüita fresquita??, pero esta vez me la cobró..psss, ya no me quiere como antes, debe de ser desde que su novia me intentó ahogar con mi bufanda, de celosas y posesivas está el mundo lleno, en fin… yo y las novias, y las mujeres en general…).
Joder como me lío, la anécdota, Sara, la anécdota!! Pues eso, ahí estoy yo, en nuestro Garçon del pis, como marcan la costumbre y las buenas tradiciones, y nos encontramos a dos amigos que hacía al menos mes y medio que no veiamos (aproximadamente, es decir, vamos a fingir como si yo tuviera memoria…), y, o yo aún no había empezado mi vena extremista, o ellos no fueran conscientes de ello, así que, comenzaron a divagar las razones de mi cambio (con una cara que representaba una mezcla de sorpresa, preocupación, e incredulidad bastante curiosa).
Pues bien, según ellos, había dos posibles teorías a confirmar:
1: estás embarazada.
2: te ficharon en el psiquiátrico y te metieron medicación por un tubo.
Cojonudo!! de esto se derivan tres conclusiones:
I _Soy una alcoholica que sólo dejaría mi dependencia para dar rienda suelta a mi gran instinto maternal (eso de ser conocida como un gran útero).
I I _Soy una lasciva y se me escapó algún pez de la red…
I I I _Estoy pirada (joder, que no, que ya estudio y eso lo cura todo!!!) y por fin! me pillaron (que lo decían así, eh!? en plan, por fin te pillaron porque está claro que si hubieras ido antes ya no te dejaban marchar!!). Ni que fueran cazando gente con enfermedades mentales por la calle como si de perros abandonados se tratara, con red incluída y todo el kit, que enfermedades mentales tenemos todos, eh?!?! ni uuuno!! no se libra ni uuuno!!
Bueno, pues tras las risas que nos echamos (con llorera de la risa y dolor de barriga incluidos), y tras preguntarme unas mil quinientas veces si estaba bien (meus pobriños! normal que se preocupen cas penas que lles teño contado os dous, con bágoas e todo! bendiiitos!) todo se terminó con un angustiado: cuidate, eh?
Di tú que muy convencidos no quedaron, de descartar la teoría 1 si, porque, según “mi novia” me creen más lista (que alta estima para mi persona), aunque yo creo que realmente no se plantearon que si estuviera pirada de verdad me podía dar por ahí (que gente más poco retorcida son) y se confirmarían ambas teorías al mismo tiempo (a excepción de la parte de los medicamentos, que eso estaría feo para el feto…). Pero lo de la teoría 2… yo creo que lo de estarme riendo como una loca (igual que en el baño mientras me ducho… que meto un pelín de miedo…) no ayudó mucho a descartarla…
Y así me sorprende la vida, yo que creía que nada me impactaría más que cuando a los 18 años, Estos, que de aquellas casi no me conocían de nada (canto choveu), me representaron como un Sim con la”barrita” de extroversión a tope… con lo tímida y vergonzosa que yo soy… aunque se ve que lo disimulo muy bien…
Aquí llegaría el discutido dilema de: somos lo que hacemos?!?, ahí queda el debate abierto, para que cada uno crea lo que quiera y juzgue a los demás como quiera…
Y así, disimulando, disimulando… conociendo, conociendo… se van cambiando las impresiones de la gente… a saber cúales me quedarán por oir…