Qué será más difícil: llegar a conocerse a uno mismo o llegar a conocer a alguien???
Pues bien, en mis andanzas de autoconocimiento, quizás condicionado por lo de pasar la mayoría del tiempo sola, que ya se sabe, o hablas con las paredes y te ríes sola (si, vale, eso también lo hago… y si, incluso lo hago acompañada!!) o te da por el autoconocimiento… si es que… qué bonita es la autocrítica cuando no conduce al autoodio….
Pues bien, esta semana he subido un graaaan peldaño en mi escalera hacia el autoconocimiento… y la subida de este peldaño ha implicado la ruptura de una premisa que yo tenía como básica en mi personalidad (si, lo de un paso para delante y tres para atrás es una consecuencia bastante frecuente del autoconocimiento, pero bueno… entraríamos en el debate de si preferimos sabiduría arriesgada o ignorancia apacible… ) lo cual viene siendo como romper una viga en mi casa “personalidad”.
Uy, me temo que todo esto está empezando como algo demasiado profundo… y pensar que todo empezó por un… como decirlo… una diversificación en mi “puesto de trabajo” ?!?! (tiene gracia, dicho así incluso podría ser broker… y en realidad… una fregona andante que soy… pero que no se diga que no se le puede dar glamour a cualquier tipo de trabajo si se utilizan las palabras adecuadas, por glamour que no sea!)
Al tema, la cuestión es que en mi arduo camino hacia mi disminución de dependencia monetaria y, sobre todo, de mi sentimiento de culpabilidad, comencé a cuidar niños y limpiar (si bueno, quien dice limpiar… dice comprar, cocinar, coser…)… peeeeero (que bonitos son los peros -chiste interno y de una calidad aproximada a los de Saqui-, al seguir leyendo a lo mejor alguien con un sentido del humor de ese calificado como simple, logre esbozar una sonrisa… bah, no creo) un buen día tus jefes deciden traer más habitantes a su casa:
Dos hermosos cachorros de perro (que no de pero… si, seguimos con el humor simple) de mes y medio de una raza (o al menos mi cultura canina así lo califica) similar a un pastor belga.
“Jooo, Saari, que bien!! con los que te gustan los niños y los perros!!!” Cierto, la primera semana no se me quitaba la cara de tontita, retozaba por el suelo enseñándoles el importante significado del NO y sus distintas aplicaciones, a darme la patita, intentaba que el que caminaba mal se diera un paseillo… qué monos!!! Si me pase todo el finde diciendo: “jo, cuando llegue ya no van a estar… sssnif!” (si, lo sé, mi puto PRE-pesimismo*, pero es que me resulta tan útil… en ocasiones… y tan contraproducente en otras…)
Peeeero, el amor es eterno mientras dura… y la segunda semana esos cachorrillos dóciles se convirtieron en criaturas demasiado dinámicas, sin ningún respeto por el importante significado del NO y, lo peor de todo, autocoprófagas!!!!!
Joder, lo de que sean dinámicas está bien (como yo siempre digo: “coño!! si estás vivo demuéstralo!!”) pero de ahí a que me persigan y tenga que jugar a ser más rápida que ellos para que no se me cuelen en ninguna habitación para “marcarla” (por (los) dios(es)!! que alguien les enseñe a hacer una puta equis en vez de mear!!! no es tan complicado!!! si hasta la madre de Dumbo sabía!!!… y Disney no miente!!!).
Lo del desconocimiento del NO… en fin, yo lo sigo intentando… pero lo de no poder sobornarles con comida deja bastante reducidos mis recursos didácticos (mierda!!! esto es lo que hago con mis compañeros de piso!!! los soborno con comida!!! por qué los trataré como perros?!?!?! y si los trato como perros… obedecerían mis órdenes?!?!? mmmmm… modo maldad on!)
Y llegamos al punto importante: AUTOCOPROFAGIA. Joooder! os juro que soy (era) la persona menos escrupulosa que conozco (hasta el punto de haber asustado gente… bueno, vale, lo reconozco lo raro es que haya gente que no me diga lo de: “estás loca” o “eres rara”…) pero llegado el punto de soportar siete horas al día el olor de dos cachorros en un piso, limpiar sus pises y cacas varias una y otra vez… ya me parecía suficiente, pero no, ahí lelgó el punto de la autocoprofagia… Así pues, carrerita va, carrerita viene (tengo testigos auditivos? si de ojos es oculares…) para evitar que entraran en las habitaciones, ahora es una puta maratón constante hacia el papel de cocina intentando que mi rival (la perra) no llegue antes a su objetivo (que objetivo ni que hostia!!! TURULLO, coño!! un puto turullo) que yo… peeeero, teniendo en cuenta que no tengo ni tiempo para mear… menos tiempo tengo para estar pendiente… y la mayoría de las veces es demasiado tarde… estarán intentando ayudarme a limpiar porque me ven agobiada??? que riquiiiiiiños (léanse con la mayor de las ironías las últimas dos palabras)
Pues bien, he experimentado una oleada de calor recorriendo todo mi cuerpo (no, no tiene ningún tipo de connotación sexual!!!! la descripción del orgasmo es otra…) como nunca me había sucedido cuando la susodicha perra (mierda! tendré que llamarla directamente zorra para que sea un insulto) decidió lamerme tras tal acto insalubre… Esos putos retoños de canes son una puta mina de abono!!! deberían ponerlos a cagar por doquier para repoblar la flora mundial en tiempo récord!!! claro que… tendrían que ponerles vozal…
Y avanzado este peldaño, debo afirmar y afirmo que: “soy escrupulosa ante la autocoprofagia canina**”.

Son algo parecido a los de esta foto… qué bonitos son así limpitos, verdad??
*PRE-pesimismo: técnica “saariana” (si se me antoja fundo una corriente de pensamiento, y punto!) consistente en creer que todo va a ser nefasto, antes de tener ningún indicio de los hechos futuros, y actuar en consecuencia, dando lo malo por ocurrido.
** La única cosa ante la que era escrupulosa antes de este descubrimiento era ante cierta actividad bucal de una compañera de piso asturiana… pero dejémosla quedar como la chica elegante que es… sin duda, la persona con más estilo de toooodas las que yo conozco!