Oh! soledad! divino tesoro!!! A veces…
… y es que acabo de reafirmarme en que tengo una enfermedad (que me temo, hereditaria).
La he denominado: “Visión Alimenticia Distorsionada (V.A.D)” (podía haberle puesto mi nombre, o mis ordinarios apellidos, pero al final decidí no sucumbir al egocentrismo que se apodera de aquellos que descubren o inventan algo).
Autodiagnóstico:
Para llevarlo a cabo, de manera eficaz, son imprescindibles un par de requisitos previos:
> Vivir en casas con un mínimo de 4 personas y un máximo… indeterminado. Si tu domicilio familiar siempre ha sido un lugar concurrido (si ya naces, como en mi caso, y eres la sexta en casa) no te descuides al salir del nido y busca un piso compartido!!! ser menos de cuatro en una casa no es una hipótesis inicial válida para autodiagnosticarse!!!
> Aprender a cocinar… no hace falta que te saques un master… con saber hacer alguna cosilla susceptibles de ser compartidas…
Una vez cumplidos los requisitos, estais preparados para el paso definitivo:
Intentar cocinar para vosotros solos
Reiros, reiros, inconscientes!!! ánimo valientes, intentadlo!!!
Pues bien, cumplo los dos requisitos iniciales, incluso con extras: tener perros en ambas viviendas… si bueeeno, en la segunda vivienda se le denomina perro a aquel/los cohabitantes que se comen siempre lo que sobra cuando cocinas… (no puedo tirar nada a la basura sin ver como la ira que crece en su interior provoca que se les llenen los ojos en sangre). Además, se puede decir que algo se cocinar… (aunque según quien lo mire, mucho o poco, como todo).
Y entonces, en uno de estos findes que dedico a mi recogimiento y meditación en soledad, decido autoalimentarme.
Primer paso: mirar que ingredientes tienes en casa para decidir que vas a comer. En este caso: ensalada de pasta.
Segundo paso: ir al super, recordar lo que YA tienes (paso más complicado de lo que puede parecer) y moverte entre la muchedumbre que saquea las estanterías por la inminente huelga de transportes. Que ya me dirás tú, si estamos en junio!!! fijo que en breve se van a poner con gilipolleces como la dieta del pomelo, la de la piña, la de la guayaba o sabe dios… qué más les da empezar ya con la dieta del carburante?!?!?!?!? si total pasan semanas hasta que se produzca una muerte por inanición!!!
Tercer paso: llegar a casa y cocinar.
RESULTADO:

Y he aquí mi excusa: Uyssss, si es que encima elegí comer algo que combina los tres conflictos más clásicos:
- muchos pocos hacen un mucho (si mezclas 9 ingredientes… ni te cuento)
- perfecta combinación de colores (ningún plato puede ser considerado aceptable si no cumple la perfecta combinación entre rojo, verde y amarillo)
- perfecta proporción de alimentos (complejo proceso mental-visual por el cual tiene que visualizar un poco de todo y un mucho de nada)
Para que veais la dimensión de mi V.A.D. (humor fernández: mira Pi! es como “malo” mal escrito!!!!!) os diré las dimensiones de la pota:
25 cm de diámetro y 13 de alto
Conclusiones:
… no cocines sin “un perro” cerca
… cocina con los ojos cerrados para burlar la V.A.D. (desnuda no! que te quemas!!!)
… necesito comensales voluntarios… o servicio de correo urgente y gratuito
Y he aquí una mujer a una pota pegada el fin de semana… y lo peor es que ni siquiera fui capaz de acabarme lo del plato y que mañana como fuera…
P.D. ESPECIAL PARA TITA: se que te puede la curiosidad, así que te diré los ingredientes
Lechuga, tomate, pasta (de colorines, como no), maíz, atún, jamón cocido en taquitos, queso en taquitos, remolacha, aceitunas.
En otras ocasiones también llevaba: zanahoria, soja, pepinillos, pimiento rojo (de botecito, no crudo)… nunca huevo cocido que sino uno de los perros no lo come!